Si hay algo que he aprendido en la repostería, es que no basta con tener ganas y un horno… también necesitas las herramientas adecuadas. Así que, para evitar que tu bizcocho acabe pareciendo un experimento fallido, aquí te dejo la lista de utensilios básicos.
"Hazme caso y pongámonos a hornear como se debe."
Las herramientas básicas:
Báscula de cocina: Para medir los ingredientes con precisión. Lo ideal es que pese desde 1 g hasta 5 kg.
Jarra medidora: Perfecta para medir líquidos sin hacerlo “a ojo”. Mejor si tiene varias graduaciones.
Moldes: De metal o silicona, imprescindibles para bizcochos, galletas y otros horneados.
Batidora con varillas: Facilita montar nata, claras y hacer mezclas sin grumos. (Sí, a mano es posible, pero tardarás siglos).
Lengua de silicona: Ideal para mezclar, llenar mangas pasteleras y aprovechar hasta la última gota de masa.
Manga pastelera: Perfecta para decorar y rellenar. Si no tienes, puedes usar una bolsa de plástico con un corte en la punta como alternativa.
Rodillo: Básico para estirar masas de manera uniforme y trasladarlas sin problema.
¡Con estos básicos, ya estás listo para lo más importante de una tarta: un buen bizcocho!
"Los moldes: imprescindibles en la repostería"
"Ya
sean de metal o silicona, los moldes son clave para dar forma y textura
perfecta a nuestros postres. Desde bizcochos esponjosos hasta galletas
crujientes, elegir el molde adecuado marca la diferencia.
¿Cuál es tu favorito?"
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